Frontal de altar pintado al temple sobre tabla procedente de la iglesia de Santa María de Avià (Berguedá, Cataluña). Representa a la Virgen María entronizada con el Niño en la mandorla central, flanqueada por escenas marianas (Anunciación, Visitación, Nacimiento, Adoración de los Magos, Presentación). Es una de las grandes tablas del románico catalán. Se conserva en el MNAC de Barcelona.