También conocido como La adoración del Cordero Místico, es un retablo de doce paneles pintados al óleo en ambas caras, encargado para la catedral de San Bavón de Gante (Bélgica). Comenzado por Hubert van Eyck y completado por su hermano Jan tras su muerte, marca la cumbre del gótico flamenco y la introducción radical de la pintura al óleo con detalle minucioso. Robado y recuperado varias veces a lo largo de la historia, todavía falta uno de sus paneles (“Los jueces justos”, desaparecido en 1934).