Antiguo pabellón de caza de Luis XIII transformado en residencia real por su hijo Luis XIV entre 1661 y 1715, en obras dirigidas por Louis Le Vau y Jules Hardouin-Mansart, con jardines de André Le Nôtre. Llegó a alojar a unos 5.000 cortesanos en sus más de 2.000 estancias, y se convirtió en el modelo de palacio absolutista que el resto de monarquías europeas quiso copiar (Caserta, Schönbrunn, La Granja). Patrimonio de la Humanidad desde 1979.