Palacio de la Ópera de París, símbolo del eclecticismo Beaux-Arts del Segundo Imperio de Napoleón III. Charles Garnier, un joven y desconocido arquitecto, ganó el concurso de 1861 contra los favoritos del régimen. Combina barroco italiano, neoclasicismo francés y decoración escultórica abundante (mármoles polícromos, oro, alegorías) con técnica constructiva de vanguardia (estructura metálica oculta). El gran vestíbulo, la escalinata monumental y la sala de herradura roja con araña central de 8 toneladas hicieron del edificio el modelo de “ópera burguesa” del XIX. Escenario de El fantasma de la Ópera.