Óleo sobre lienzo de 44,5 × 39 cm pintado por Johannes Vermeer hacia 1665. No es un retrato sino un “tronie”: un género flamenco-holandés de cabezas de tipo (no de persona concreta) que se usaba como ejercicio. La joven mira al espectador girada por encima del hombro, con turbante azul y amarillo y un único pendiente perla colgando del lóbulo. Se conserva en el Mauritshuis de La Haya.