Óleo sobre lienzo pintado por Diego Velázquez hacia 1657, en los últimos años de su vida. Hoy se conserva en el Museo del Prado, Madrid.
La obra superpone dos escenas: en primer plano, cinco mujeres trabajan en un taller de hilados (la mayor a la izquierda, posiblemente Atenea disfrazada de anciana; la joven de la derecha sería Aracne). En el fondo, iluminado como un escenario, se ve el momento mítico del castigo divino con figuras de aire renacentista que parecen citar tapices de Rubens y Tiziano. Velázquez convierte la pintura en una meditación sobre los planos del oficio: lo manual y lo divino, lo cotidiano y lo eterno.