Ciclo de pinturas murales al fresco de hacia 60 a.C., conservado casi intacto en una sala lateral de una villa suburbana de Pompeya. Los 29 personajes a tamaño natural, dispuestos sobre un fondo de “rojo Pompeya” intenso, representan probablemente una escena iniciática a los misterios dionisíacos: novia, sátiros, ménades y el propio dios Dioniso. La interpretación exacta sigue siendo objeto de debate académico.