Manifiesto pictórico del neoclasicismo académico encargado por Carlos X para el techo de una sala del Louvre. Homero recibe en un templo griego la coronación como padre de la cultura; alrededor se congregan poetas, filósofos y artistas de todas las épocas (Virgilio, Dante, Rafael, Molière, Poussin) en una composición simétrica y jerárquica. Ingres lo pintó como una declaración: el clasicismo es eterno y los grandes artistas son sus herederos. Hoy preside el Louvre.