★ Carta especial · Puja destructiva
Subasta
Pujas por una obra rival con cartas de tu mano. Si no aguanta el dueño, la pierde.
2 copias en el mazo
Efecto
Sacas a subasta 1 obra de la escalera de un rival. Tiras cartas de tu mano una a una; el dueño tiene que igualar cada puja con cartas de la suya. Quien aguante más alto se la queda. Todas las pujas van al descarte.
Efecto
Una carta agresiva y divertida. Sacas a subasta una obra de un rival y empieza la guerra de cartas: si el dueño no puede aguantar la puja, la pierde.
- Eliges una obra de la escalera de un rival y la pones a subasta.
- Tiras 1 carta de tu mano al descarte público — esa es tu primera puja.
- El dueño decide:
- Iguala: tira 1 carta de su mano al descarte. La subasta sigue.
- Se rinde: la obra pasa a tu mano. Fin.
- Si ha igualado, tú decides:
- Subes: tiras otra carta al descarte. El dueño tiene que igualar otra vez.
- Te rindes: la obra se queda con el dueño. Fin.
- Sigue por turnos hasta que alguien no quiera o no pueda igualar.
Quien aguanta más alto se queda la obra. Todas las cartas de la puja (las tuyas y las del dueño) van al descarte público al terminar.
Es una carta destructiva y graciosa: ambos jugadores queman recursos, y o tú te llevas una obra ajena o el dueño paga caro mantenerla. La tensión de “¿sube más o se rinde?” es donde está el sabor.
Única defensa: Patrimonio de la UNESCO. Una obra con UNESCO pegada no se puede sacar a subasta.
Sabor
Martillo de subasta, paddle numerado, atril de Sotheby’s. “A la una… a las dos… ¿alguien sube?”